miércoles , 21 octubre 2020
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El gran legado de Pilar Cabieses V.

Pilar, tal como lo dice su nombre, fue un pilar fundante de nuestro colegio. Por más de 20  años colaboró en la construcción de este proyecto educativo.

Dejó un gran legado en nuestros corazones: su Fe profunda, su energía vital, su alegría , su espíritu positivo y el amor incondicional a los estudiantes y sus familias.

La  recordaremos por su frase: “Nada es imposible para ti”. Pilar hizo suyo el lema de San Ignacio “En todo amar y servir”.

Llegó al colegio en marzo de 1997, como profesora de religión. Desde entonces se entregó con gran entusiasmo a la preparación de los niños para su Primera Comunión y más tarde a organizar los Encuentros con Cristo, Jornadas de Curso y Campamentos en cuanta casa de retiro hubiera cerca del mar o la montaña. Quería asegurarse de que los niños y jóvenes pudieran encontrarse con la naturaleza, con ellos mismos y con Jesús, su amigo incondicional.

Entusiasmó a los más grandes a participar en una experiencia de servicio invitándolos a los » Trabajo de Verano», experiencia comunitaria que marcó profundamente a sus participantes.

Parte de su misión en ese entonces, era la organización de la celebración de los tiempos litúrgicos de la Iglesia en el colegio y  las misas por curso.

Creó el grupo scout del colegio al que se incorporaron alrededor de 160 niños. Año a año, organizó con los padres de los alumnos que pertenecían al movimiento, una gran fonda para financiar los campamentos. Era una de las grandes fiestas familiares de la comunidad.

Invitó a los niños a participar en el MEJ Movimiento Eucarístico Juvenil, que daba continuidad al trabajo pastoral realizado en la Primera Comunión. El MEJ marcó y sigue marcando en la fe y la vida eucarística a muchos de nuestros estudiantes.

Lideró la realización del Día de la Solidaridad y apoyó fuertemente la catequesis de los padres de niños que se están preparando para su Primera Comunión.

Asumió la organización y planificación de las “Jornadas de Papás Nuevos” y la celebración de la Semana Santa, que ya existían desde el inicio del colegio e incorporó la Misa de la Chilenidad, un momento de encuentro y celebración comunitaria.

Preparó estudiantes para recibir el Sacramento de la Confirmación. Organizó la celebración de la misa de comunidad de los días sábados en la capilla del colegio.

Pilar, con enorme perseverancia, cuidó siempre el espíritu de comunidad entre los trabajadores del colegio, organizando desayunos de cumpleaños, amigos secretos en Navidad, retiros y celebraciones litúrgicas para ellos.

Fue tesorera del Sindicato en 2 períodos…Fue brava, peleo, lloró, alegó por defender los derechos de sus compañeros…. qué no hizo la Pili!!

Fue una gran profesora, cercana y preocupada por sus alumnos. Acompañó a muchos estudiantes y sus familias, conociendo sus barrios, sus casas, sus vidas, fue una gran apóstol.

Sus huellas de bondad, generosidad y entrega alegre quedaron marcadas a fuego en todos los miembros de la Comunidad del Colegio San Luis Beltrán.